#La belleza comienza en la calidad de los tejidos
Cuando pensamos en belleza, muchas veces empezamos por aquello que vemos.
Una arruga.
Una mancha.
Flacidez.
Pérdida de volumen.
Una piel que ya no tiene la misma luminosidad o textura.
Y la pregunta suele ser inmediata:
#¿Qué puedo hacer para corregirlo?
Pero yo quiero proponerte empezar desde otro lugar.
#¿Y si en vez de tratar solamente la arruga, tratamos el terreno?
La piel no es una superficie que simplemente recubre nuestro cuerpo.
#Es un tejido vivo.
Tiene células que se renuevan, fibroblastos que participan en la producción de componentes de la matriz extracelular, fibras de colágeno y elastina, vasos sanguíneos, agua, lípidos y complejos mecanismos de reparación.
Y todo ese ecosistema cambia con el paso de los años.
Envejecemos, sí.
Pero además nuestros tejidos reciben diariamente información de cómo vivimos:
exposición solar, alimentación, tabaco, sueño, actividad física, cambios hormonales, estrés y estado general de salud, entre muchos otros factores.
Por eso, dos personas de la misma edad pueden tener tejidos que envejecen de maneras muy diferentes.
#**La arruga es lo que vemos.
El tejido es donde ocurre la historia.**
Esta mirada cambia también mi forma de pensar la medicina estética.
No significa que no podamos corregir una arruga, mejorar un volumen o trabajar una determinada zona. Claro que podemos hacerlo.
Pero para mí, eso no debería impedirnos hacer una segunda pregunta:
#¿Cómo podemos mejorar la calidad del tejido que estamos tratando?
Ahí comenzamos a hablar de:
estímulo celular, síntesis y remodelación de colágeno, matriz extracelular, vascularización, hidratación, reparación y calidad tisular.
Y también comenzamos a entender por qué no existe un único tratamiento para “rejuvenecer”.
No todos los tejidos necesitan lo mismo.
A veces necesitaremos corregir.
Otras veces, reponer.
Otras, estimular.
Y muchas veces necesitaremos combinar estrategias.
#La medicina estética no debería empezar por una jeringa.
#Debería empezar por un diagnóstico.
¿Qué estoy viendo?
¿Qué estructura está cambiando?
¿Qué calidad tiene ese tejido?
¿Qué quiero conseguir?
¿Y qué herramienta tiene sentido utilizar?
Porque cuando empezamos por el producto, corremos el riesgo de intentar adaptar el paciente al tratamiento.
Cuando empezamos por el tejido, podemos adaptar el tratamiento al paciente.
Y ahí es donde, para mí, la medicina estética se encuentra con la medicina regenerativa.
No solamente buscamos modificar aquello que vemos.
#Buscamos, siempre que sea posible, crear mejores condiciones biológicas para ese tejido.
No quiero borrar la historia de un rostro.
No quiero perseguir una edad que ya pasó.
Quiero que podamos mirar el envejecimiento desde otro lugar:
#Cuidar la calidad de los tejidos en los que nuestra edad se manifiesta.
Porque querer vernos bien no tiene por qué ser algo superficial.
Podemos querer vernos bien y, al mismo tiempo, querer estar sanos.
Podemos cuidar nuestra imagen sin perder nuestra identidad.
Podemos utilizar la medicina estética sin dejar de preguntarnos qué está ocurriendo por dentro.
Para mí, esas dos miradas no compiten.
#Se complementan.
Y ésta es la idea con la que quiero comenzar esta nueva conversación sobre belleza:
#LA BELLEZA COMIENZA EN LA CALIDAD DE LOS TEJIDOS.
#Antes de tratar solamente aquello que vemos, miremos el terreno.
Si te interesa continuar aprendiendo sobre la ¿Cómo tratamos las arrugas de manera natural? podés ver este video:
Dra. Betiana González

